lunes, 22 de junio de 2009

Música y MySpace


Hoy, gracias a Abel Estévez, tuvimos en la ESEI a Borja Prieto, director de contenidos de MySpace España, que nos estuvo contando cómo pueden utilizar los artistas esta plataforma para realizar su propia autopromoción. Aunque la charla podría ir dirigida a artistas en general lo cierto es que se centró principalmente en el mundo de la música, pues por un lado es evidente que en MySpace el peso de la música supera con creces a cualquier otro tipo de expresión artística, y por otro la mayor parte de los asistentes pertenecían a grupos musicales ourensanos.

Reconozco que, a pesar de ser un incansable consumidor de música (principalmente pop y rock) y usuario habitual de herramientas como Last.fm, Spotify o Yes.fm, y tener un perfil en MySpace desde hace bastante tiempo, ésta es una herramienta que no he utilizado a menudo pues la asocio más a una red social horizontal, y para eso ya tengo Facebook (y, para qué negarlo, la interfaz de MySpace es un horror salvo que uno se la trabaje mucho).

Según nos contó Borja en una divertida e interesantísima charla, sólo en España hay más de 200.000 grupos con perfil en MySpace, y en todo el mundo más de 10 millones (!!). Con estas cifras es evidente que utilizar MySpace no aporta ninguna ventaja competitiva, y de hecho creo que se puede considerar ya una necesidad de facto para la inmensa mayoría de grupos y artistas. Lo realmente asombroso es que todas estas herramientas como MySpace parecen, en efecto, haber democratizado la música: si te llamas, por poner un ejemplo, Vetusta Morla y llevas diez años llamando a las puertas de todas las discográficas de este país sin que ningún ejecutivo tenga las suficientes luces para haber percibido todo el potencial de tus maquetas (lo cual no es nada nuevo en el mundo de la música, y si no que se lo digan a los ejecutivos de Decca que rechazaron a The Beatles para gozo y beneficio de George Martin y, por extensión, gran parte de la Humanidad), es normal que un día te hartes y decidas dejar de dirigir tu mensaje hacia esos ejecutivos ahítos de OTs y, utilizando MySpace comiences a hacerlo a quien realmente es el destinatario de tu mensaje: tu público.

Y es que ahí está la clave de cómo los servicios de la web social están agitando los cimientos de industrias tan consolidadas como la discográfica, las editoriales o la prensa: el mensaje ha sido sustituido por la conversación. O mejor dicho, el mensaje es transmitido a través de la conversación: el grupo, el escritor o el pintor no tienen la necesidad vital del intermediario para hacer que su mensaje (su canción, su libro, su cuadro) llegue a su público objetivo y éste es mucho más receptivo porque puede opinar, participar.

En el mundo de la música me atrevo a suponer que la época de las grandes superbandas/superestrellas como lo hemos conocido desde los años 60 ha terminado: el poder de las discográficas, aliadas con las radiofórmulas, para hacer llegar al público y amplificar una oferta musical filtrada y seleccionada previamente por ellos, ha llegado a su fin o, al menos, se está viendo seriamente limitado, y cuanto antes lo entiendan, mucho mejor para todos. Me da la sensación de que, por ahora, se limitan a vigilar y tratar de identificar el siguiente pelotazo en MySpace (por ejemplo, Russian Red) al que fichar y hacer entrar en la rueda gastada y conocida de su viejo negocio, aunque según Borja, afortunadamente algunas discográficas empiezan a entender, aunque sea poco a poco, que aquello de "Power to the People" se ha hecho realidad delante de sus narices y empiezan a aparecer algunos cambios interesantes en su negocio.

Y, para terminar, un poco de buena música directamente sacada de MySpace, con uno de los grupos que más me han gustado últimamente: Mando Diao.


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