viernes, 10 de abril de 2009

Twitter y la curva hype


Basta con asomarse a cualquier revista online o blog relacionado con la tecnología para ver que el tema estrella desde hace bastantes meses es (con permiso de Facebook y el cloud computing) Twitter, en sus múltiples vertientes: como red social, como herramienta de márketing o de branding, el modelo de negocio de Twitter, aplicaciones empresariales, su utilización en la difusión en directo de revoluciones políticas, o sus aplicaciones educativas.

Esta explosión de noticias es muy habitual en el mundo de los servicios y las aplicaciones de Internet, y es muy interesante relacionarlas con su ubicación en la "curva hype". La
curva o ciclo hype es un modelo que desarrolló la consultora tecnológica Gartner para mostrar gráficamente la sobrevaloración y excesivo entusiasmo que la aparición de una tecnología rupturista supone, y la posterior (e inevitable) decepción que se suele caracterizar por una excesiva negatividad. Las empresas pueden utilizar este modelo para valorar cuándo una tecnología ha demostrado lo que se puede y lo que no se puede hacer con ella y cuándo realmente la industria comienza a entender cómo obtener beneficios de la misma.

Un ciclo hype se caracteriza por cinco fases:

1)
Disparador: el lanzamiento de un producto o cualquier otro motivo despierta un interés mediático en una determinada tecnología.
2) La
cima de las expectativas infladas: medios de todo tipo y condición se lanzan a buscar y generar noticias relacionadas con esa tecnología, provocando una serie de expectativas exageradas y poco realistas.
3) El
valle de la decepción: cuando resulta evidente que esas expectativas no se pueden cumplir aparece la decepción y los medios abandonan su interés en esa tecnología o, si publican noticias, es para anunciar a los cuatro vientos su fracaso.
4) La
ladera del entendimiento: abandonada la presión mediática y ya con una cierta tranquilidad algunos tratan de entender qué es lo que funciona y lo que no, lo que resulta útil y lo que no lo es. En definitiva, comienzan a comprender para qué sirve realmente esa tecnología.
5) La
meseta de la productividad: una vez que las empresas han comprendido para qué se puede usar la nueva tecnología comienzan a aparecer los beneficios tangibles de su correcta aplicación. La altura de la meseta estará en función de si es una tecnología de amplia aplicabilidad o bien está dirigida a un nicho muy concreto de aplicación.

El ejemplo más reciente y más conocido de este auge y caída es el de los mundos virtuales, y más concretamente el caso de Second Life: durante buena parte de 2007 rara era la semana en la que en los telediarios no aparecía alguna noticia relacionada con este mundo virtual, noticia que por lo general exageraba hasta el ridículo las posibilidades del mismo. De hacer caso a aquellas noticias, parecería que en un par de años (es decir, hoy) todos íbamos a viajar, relacionarnos, enamorarnos, votar o bailar dentro de Second Life. Los usuarios corrían por miles a abrir una cuenta y las empresas compraban islas sin saber muy bien qué hacer con ellas. Se había llegado a la cima de las expectativas infladas. Y claro, a partir de ahí sólo cabía desplomarse hasta el valle de la decepción, en el que todas las noticias pasaron a ser negativas y de mal agüero: Second Life era un fracaso, estaba vacío, las empresas huían, etc... Y sin embargo en 2009 Second Life sigue funcionando con una base de usuarios muy sólida y las empresas comienzan a ver cuales son las auténticas posibilidades de este entorno, (organización de eventos, presentación de productos, celebración de reuniones y seminarios...). Por ejemplo IBM, que exploró con paciencia las diferentes posibilidades del entorno, como la celebración de reuniones con elevados número de empleados y ha decidido crear su propio mundo virtual para vender a las empresas servicios relacionados con la organización de eventos y reuniones. Parece que está comenzando a subir por la ladera del entendimiento.

Con Twitter estamos asistiendo a un caso similar: de momento goza del favor de los medios, que publican cualquier cosa que tenga que ver con Twitter (aunque sólo sea el culo de Demi Moore fotografiado por su marido) y los expertos no paran de teorizar con las enormes posibilidades empresariales del servicio. Me da la sensación de que estamos ya muy cerca de la cima de las expectativas infladas y en breve comenzará el descenso (además a la prensa le encantan estas caídas en desgracia porque también venden lo suyo, con lo que se acentúa el impacto mediático de esta desilusión).


De momento, y a pesar de todo el ruido que se genera, las empresas están siendo cautelosas al incorporar a Twitter a sus estrategias de comunicación: según un informe de WebTrends,
sólo el 2% de las empresas europeas están utilizando Twitter para actividades de márketing. Con toda seguridad estas empresas serán la que antes puedan comenzar a ascender por la ladera del entendimiento, sacando ventaja a sus competidores gracias al conocimiento y experiencia que acumularán en estas primeras etapas.

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1 comentario:

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