"Se necesitan nuevos modelos de espacios para la creatividad y la innovación dedicados a la producción colaborativa donde se ofrezcan metodologías y recursos para que los ciudadanos puedan desarrollar proyectos propios, sean estos empresariales, artísticos o culturales."
Es un extracto de un fantástico post del blog de Juan Freire, titulado "Ideas sobre los entornos para la creatividad y la innovación". Más de un político de este país debería tenerlo como "blog de cabecera".
Que la motivación del personal no es sólo una cuestión de incentivos económicos es lo primero que te dicen en cualquier curso, libro o blog sobre gestión de recursos humanos. Otra cosa es que los empresarios y directivos tengan las ganas y la capacidad de pensar en esos otros mecanismos de incentivación del personal.
En este artículo de McKinsey Quarterly (Motivating People: Getting Beyond Money) se muestran los resultados de un estudio que compara tres tipos de incentivos no económicos con otros tres incentivos económicos habituales. Según los resultados, la felicitación, la atención personalizada y brindar la oportunidad de liderar proyectos propios pueden ser sistemas bastante más eficaces que los bonus por objetivos, stock options y demás.
Aunque, como todos estos estudios, hay que pasarlo por el tamiz de la matización y el escepticismo (por ejemplo, no parece que los bonus de los directivos de los grandes bancos que nos han llevado a todos al borde del precipicio les tengan precisamente sin cuidado), no está de más recordar estas cosas en una época en la que la incentivación económica se hace especialmente complicada para muchas pequeñas y medianas empresas.
Llevaba varios meses sin escribir en el blog, justo desde antes del verano. Aunque el tiempo nunca sobra, no ha sido la falta de éste la razón. Ha sido, lisa y llanamente, que no me ha apetecido escribir, porque tampoco me ha apetecido mucho acercarme a la cosa digital más allá de las cuestiones profesionales. Creo que durante el verano le cogí otra vez gusto a cosas que tenía muy abandonadas, como la lectura, la música o el cine, y así he continuado durante lo que llevamos de otoño.
Sin embargo, hoy me he enterado de algo que me ha llamado mucho la atención, y que ha hecho que me apeteciera asomarme otra vez por aquí.
Resulta que un parroquiano tenía un problema con una de las cuatro líneas que tiene contratadas con Vodafone, llamó a atención al cliente y cuando llevaba 50 minutos esperando se le ocurrió abrir un hilo en un foro de GSMspain, con el siguiente texto:
He llamado al servicio de atencion a empresas 122 de Vodafone por un problema en mi linea. Una señorita me ha dicho que me mantenga a la espera mientras resuelven mi incidencia. Llevo 50 minutos a la espera escuchando la musica. ¿Que hago? ¿Cuelgo o espero?
Grankoala (es su nick en el foro) no se podía imaginar la que se iba a liar a partir de ahí, cuando a medida que pasaba el tiempo se iba sumando gente al foro. Cuando llevaba varias horas (sí, varias horas) se iban registrando nuevos usuarios para darle ánimos y, de paso, poner a escurrir a Vodafone. La cosa empezó a correr por Twitter, Facebook, Menéame y en fin, por todos los sitios por donde hoy por hoy corren las noticias en Internet.
Es evidente que, salvo que los de Vodafone vivan en un universo paralelo en el que no existe Internet, a las pocas horas ya tenían que saber lo que estaba ocurriendo. Pero allí seguía Grankoala (ahora que lo pienso, el nombre le viene que ni pintado), con su HTC Magic enchufado al cargador, el manos libres e inasequible al desaliento, escuchando la demencial musiquilla de espera mientras de vez en cuando actualizaba el foro agradeciendo el apoyo de las miles de personas que estaban accediendo al hilo, y subiendo incluso algún vídeo de su móvil en el que se veían avanzando las horas:
Pues así estuvo más de 27 horas. Sí, 27 horas. La llamada comenzó a las 21:37 del domingo, y a la 1:11 martes... le colgaron. Con el revuelo que se montó la noticia llegó a la prensa e incluso a las noticias de La Sexta (aunque dicen que lo publicó en Menéame, lo que no es cierto).
Bueno, el resto de la historia (sí, hay más), podéis leerlo en el hilo, pero lo que me recordó inmediatamente esta historia es otra que abre el libro "Los Nuevos Influyentes", de Paul Gillin, en la que AOL sufrió un tremendo calvario después de que un blogger publicara la conversación surrealista que había mantenido con el servicio de atención al cliente de la empresa. El 20 de junio de 2006, este blogger, Vincent Ferrari, publicó la conversación en su blog y, a partir de ahí, la historia cobró vida propia. El 30 de junio Ferrari fue entrevistado en el programa Today, y miles de medios de todo el mundo se hicieron eco de la noticia. Además, comenzaron a aparecer empleados y ex-empleados de AOL que filtraron incluso técnicas de distracción que la empresa utilizaba con los clientes que llamaban para darse de baja.
Aunque AOL escondió la cabeza durante semanas esperando a que pasara el temporal, el 2 de agosto acabó anunciando cambios en su política de atención al cliente (eso sí, según la empresa los cambios no tenían nada que ver con el incidente en cuestión ;-) Esto fue en 2006, y aún hoy se puede ver la historia en el cuarto lugar si se teclea en google "aol customer service".
El libro de Paul Gillin debería de ser, hoy por hoy, lectura obligada para cualquier responsable de comunicación de una empresa.
Me imagino la cara de desconcierto de los directivos de Vodafone a lo largo del día, tratando de decidir qué hacer: si afrontar los hechos, coger el teléfono y dar la cara, seguir escondiendo la cabeza esperando a que la llamada se cortara y el temporal se fuera por sí solo, o directamente colgar (que era, sin duda, la peor de las opciones, la que sólo podía empeorar su imagen y la que, evidentemente, tomaron). La noticia de las desventuras de Grankoala publicada por el diario Las Provincias ya aparece en la primera página de resultados de google cuando se busca "vodafone atención al cliente".
Señores directivos: léanse, para empezar, el libro de Gillin y comiencen a entender de qué va Internet en el año 2009. Dejen de tomarle el pelo a sus clientes, diseñen servicios de atención al cliente que, en efecto, ATIENDAN a los CLIENTES y comprendan, de una vez, el enorme poder de influencia que, afortunadamente, ahora tenemos sobre sus empresas, sus productos y sus servicios. Las reglas de la comunicación hace tiempo que cambiaron y muchos aún no se han dado por enterados.
Hace ya un par de semanas que tengo pendiente este post, pero el final de curso es, como siempre, un cúmulo de plazos que se echan encima: exámenes, publicación de notas, programas del siguiente curso, planificación de actividades docentes, artículos para congresos, etc. Y encima todo profesor universitario tiene algún vecino que va de listillo y desde final de mayo te saluda diciendo "¡Qué tal! De vacaciones ya, ¿verdad?" E intenta tú explicarle a un vecino en este país que cuando no tienes clase es, muchas veces, cuando más tienes que currar. Y si le mencionas lo de investigar, entonces se descojona de la risa, por supuesto.
En fin, a lo que iba. El 25 y 26 de junio tuve la gran suerte de participar como ponente en el II Congreso de Metaversos, Web3D y Redes Sociales, que se celebró en Ibiza. Es la primera vez en mi vida que no me escaqueo de ninguna de las ponencias de un congreso (y no, no tenían un vigilante en la puerta para impedir que me escapara). El programa del congreso fue fantástico, y su organización perfecta gracias al inmenso trabajo de Aitor Morrás y su equipo de VirtualMind. Las diferentes ponencias abrían enormes posibilidades de aplicación de los mundos virtuales en muchos ámbitos (educación, atención a dependientes, domótica, márketing, salud,...), más allá del estereotipo mundo virtual = juego y de la identificación exclusiva de estos entornos con Second Life. Si algo me quedó claro es que las alternativas de código abierto como OpenSim o realXtend se están convirtiendo en algo muy serio y tienen un enorme potencial. Además, iniciativas como Hispagrid están agrupando a mucha gente interesada en desarrollar, aplicar y conectar entre sí estas plataformas.
Las ponencias del congreso se pueden descargar desde la web del congreso, y también os dejo compartida en Slideshare la que yo presenté: "Experiencias docentes con mundos virtuales en la Universidad de Vigo", en la que recogí la experiencia de este año en la asignatura Mundos Virtuales que imparto en el campus de Ourense.
Me entero por la página del Colegio Profesional de Ingenieros en Informática de Galicia (CPEIG) que en el informe 2008 del Defensor del Pueblo se recogen las demandas de la regulación de la profesión.
Aunque a mí me da un poco de repelús una institución que se llama Defensor del Pueblo (no por el Defensor, sino porque el que exista y tenga que ir a reñir anualmente a los diputados del Congreso significa que no son ellos los defensores del pueblo, ¿no?), estoy de acuerdo con el CPEIG en que es una buena noticia.
No obstante, hay algo que me sorprende muchísimo: el informe dice que 2.629 "informáticos" (sic) se han dirigido a la institución para solicitar esta regulación. ¿Dónde están los demás? ¿Por qué tan pocos respondieron a la campaña que lanzaron los Colegios?
No sé si fue un problema de la campaña de los Colegios, o de algún tipo de mal endémico de la profesión (vuestra profesión, claro, que yo, aunque sea doctor ingeniero en informática no me puedo inscribir en un Colegio ni como simpatizante o amigo de fiestas y jolgorios ;-) que hace que a la gente le cueste tanto defender sus derechos, incluso en épocas de movilizaciones y sensibilización generalizada.
Hoy, gracias a Abel Estévez, tuvimos en la ESEI a Borja Prieto, director de contenidos de MySpace España, que nos estuvo contando cómo pueden utilizar los artistas esta plataforma para realizar su propia autopromoción. Aunque la charla podría ir dirigida a artistas en general lo cierto es que se centró principalmente en el mundo de la música, pues por un lado es evidente que en MySpace el peso de la música supera con creces a cualquier otro tipo de expresión artística, y por otro la mayor parte de los asistentes pertenecían a grupos musicales ourensanos.
Reconozco que, a pesar de ser un incansable consumidor de música (principalmente pop y rock) y usuario habitual de herramientas como Last.fm, Spotify o Yes.fm, y tener un perfil en MySpace desde hace bastante tiempo, ésta es una herramienta que no he utilizado a menudo pues la asocio más a una red social horizontal, y para eso ya tengo Facebook (y, para qué negarlo, la interfaz de MySpace es un horror salvo que uno se la trabaje mucho).
Según nos contó Borja en una divertida e interesantísima charla, sólo en España hay más de 200.000 grupos con perfil en MySpace, y en todo el mundo más de 10 millones (!!). Con estas cifras es evidente que utilizar MySpace no aporta ninguna ventaja competitiva, y de hecho creo que se puede considerar ya una necesidad de facto para la inmensa mayoría de grupos y artistas. Lo realmente asombroso es que todas estas herramientas como MySpace parecen, en efecto, haber democratizado la música: si te llamas, por poner un ejemplo, Vetusta Morla y llevas diez años llamando a las puertas de todas las discográficas de este país sin que ningún ejecutivo tenga las suficientes luces para haber percibido todo el potencial de tus maquetas (lo cual no es nada nuevo en el mundo de la música, y si no que se lo digan a los ejecutivos de Decca que rechazaron a The Beatles para gozo y beneficio de George Martin y, por extensión, gran parte de la Humanidad), es normal que un día te hartes y decidas dejar de dirigir tu mensaje hacia esos ejecutivos ahítos de OTs y, utilizando MySpace comiences a hacerlo a quien realmente es el destinatario de tu mensaje: tu público.
Y es que ahí está la clave de cómo los servicios de la web social están agitando los cimientos de industrias tan consolidadas como la discográfica, las editoriales o la prensa: el mensaje ha sido sustituido por la conversación. O mejor dicho, el mensaje es transmitido a través de la conversación: el grupo, el escritor o el pintor no tienen la necesidad vital del intermediario para hacer que su mensaje (su canción, su libro, su cuadro) llegue a su público objetivo y éste es mucho más receptivo porque puede opinar, participar.
En el mundo de la música me atrevo a suponer que la época de las grandes superbandas/superestrellas como lo hemos conocido desde los años 60 ha terminado: el poder de las discográficas, aliadas con las radiofórmulas, para hacer llegar al público y amplificar una oferta musical filtrada y seleccionada previamente por ellos, ha llegado a su fin o, al menos, se está viendo seriamente limitado, y cuanto antes lo entiendan, mucho mejor para todos. Me da la sensación de que, por ahora, se limitan a vigilar y tratar de identificar el siguiente pelotazo en MySpace (por ejemplo, Russian Red) al que fichar y hacer entrar en la rueda gastada y conocida de su viejo negocio, aunque según Borja, afortunadamente algunas discográficas empiezan a entender, aunque sea poco a poco, que aquello de "Power to the People" se ha hecho realidad delante de sus narices y empiezan a aparecer algunos cambios interesantes en su negocio.
Y, para terminar, un poco de buena música directamente sacada de MySpace, con uno de los grupos que más me han gustado últimamente: Mando Diao.
Hace 65 años, en junio de 1944, los aliados desembarcaban en las playas francesas de Normandía y quebraban cualquier ilusión a los nazis de que la guerra la podía ganar. Sólo cuatro años antes, en otras playas francesas, los mismos nazis arrollaban al ejército aliado (todavía sin los americanos) y los obligaban a salir a uña de caballo totalmente derrotados de vuelta a Inglaterra. Uno de los soldados que participó en ambas batallas escribía que, mientras avanzaba en Normandía todavía recordaba como si fuera el día antes la triste huida que tuvo que realizar desde Dunkerque y le costaba entender el cambio de tornas que se había producido en tan poco tiempo.
Así se encuentra el sector de la Ingeniería Informática al observar las propuestas de ley presentadas en el Congreso por el PSOE y el PP acerca de la creación del Consejo de Colegios en Ingeniería e Ingeniería Técnica en Informática. [Leer el artículo completo].
En New Scientist publicaron hace unas semanas un bonito y descriptivo gráfico del tamaño de Internet, en el que podemos ver la evolución del número de usuarios en algunos países como China, EE.UU., Japón o Alemania. Es impresionante ver cómo China ha pasado en cuatro años de 87 millones de usuarios a 253 millones, y eso que sólo se conecta el 19% de su población.
También se muestra el porcentaje del tráfico de Internet por tipo de aplicación (correo electrónico, web, P2P,...)
Curioso gráfico del timeline de películas futuristas, que he encontrado en Popped Culture. Parece que hay que preocuparse antes por los replicantes que por los simios. Aunque conociendo a algunos que conozco, me da la sensación de que se han adelantado estos últimos ;-)