
Cuando en nuestras universidades públicas aún hay muchos (pero muchos) profesores que siguen considerando "sus apuntes", "sus transparencias", "sus libros" algo personal e intransferible, una especie de Santo Grial que no se puede compartir "para que nadie se aproveche de mi trabajo", en otros sitios como estas universidades que he citado, o aquí en España el Instituto de Empresa, han descubierto hace ya mucho tiempo que compartir conocimiento sólo tiene beneficios, porque genera más conocimiento y, al mismo tiempo, reconocimiento para el que lo comparte. Todos salimos ganando. Y cuando hablamos de universidades públicas con mayor razón, porque ese conocimiento que adquiere, genera y difunde el profesor, LO PAGAMOS TODOS.
De todas formas, en mi Universidad no me puedo quejar del todo: disponemos de UVigo TV donde de comparten una gran cantidad de vídeos de conferencias y cursos de forma pública (aunque no se menciona ningún tipo de licencia). Eso sí, no se puede negar que la web es espantosa y lo menos 2.0 que se puede encontrar uno por ahí.
Como muestra aquí os dejo una clase de David Neeleman, de la Universidad de Stanford, sobre cómo deben los empresarios cuidar a sus empleados, una lección que estos días le vendría muy bien a muchos (eso sí, en perfecto inglés ;-) .




